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lunes, 11 de noviembre de 2013

Receta: bailar




Con el dolor se aprende. 
Es así, no hay más vuelta que darle. 
Y de dolores, créeme que sé. 
Ahora te escribo para pedirte que no me retés. 
Ya lo sé. Me equivoqué no viéndolo como al hombre equivocado que era. 
Y es la desesperación Negra, es el cansancio. Es este remar este hogar, esta familia. 
Y está mal. 
Reverendamente mal. 

No pude salir invicta de su encanto. 
Príncipe sapo, buscaba una princesa y yo solo era una ordinaria plebeya. 

Me llené de porqués. 
Y esta noche, mientras la casa sucumbe a la noche y al silencio, los empiezo a responder. 
No voy a explicártelo a él. 
Hace dos noches, lo solté. 
De mi corazón, de mi alma, de mi vientre. 
Lo solté de mis ojos. 
Lo solté de mis ansiedades. 
Lo solté de mis sueños. 
Lo solté de mi esperanza.

Lo dejé irse a retar la altura de sus montañas. 

Y decidí seguir con esta vida.
Con mis pocos y mis muchos. 
Y aunque inevitablemente algo me recuerda a él, puse en movimiento la maquinaria del olvido. 
La receta del desamor. 
Y en lugar de matarme con todas esas canciones que lo dibujarían hiperrealistamente entre mis brazos, empecé a bailar. Pusé la música al taco, y bailé. Y cuando mis brazos se movían, y mis caderas iban de aquí para allá, lo empecé a exorcizar. 
Y levanté mis brazos al cielo, y cerré los ojos y canté. 
Y desafine el dolor rasposo de las lágrimas que estaban enquistadas en mi garganta. 
Y ella cantaba "Muero por tí" y yo pensé que no, no me morí. 

Y ya no voy a morir más. 
No por él. 
No por aquel. 
No por ninguno de ellos. 

Y bailé, y sudaba, y mis piernas se cansaban. Mis rodillas dolían. Y tenía razón mi hermana y su lección de las endorfinas. Porqué me sentí bien. Y comprendí que también lo dejé ir porque yo quiero querer  el cuerpo que tengo. Porque amarlo a él, era querer ser como él, y no quererme a mí. Tener que luchar contra mi misma para tener una chance en su scouting de barbies. 
Y no Negra. 
No. 
Por qué sabes qué? No quería cambiar por él. No quería tener que esforzarme. Por ser mejor para él. 
Y lo solté. 
Y entendí que si algún día, un hombre me quiere, tendrá que ser por lo que soy por fuera y por dentro. Deberá quererme con el cuerpo que tengo. Deberá acompañarme a hacer la paz conmigo misma, no incitarme a otra guerra, donde gorda o flaca soy infeliz mirándome en un espejo. 

Y Negra, me moría de vergüenza cuando me pidió esa foto. 
Y junté coraje, y casi sin mirarme, me la saqué. Y se la envié. Y hoy sé que me equivoqué al hacerlo. Y me duele. Y aprendo. 
Y la música no para, y me sigo moviendo. Me miro en el espejo y sonrío, y mis mejillas están rojas, y no sé, no estoy segura, pero es uno de esos instantes donde podría decirte que soy feliz. 

Y sé que en un tiempo, voy a mirar para atrás, y él ya no me va a doler. 
Y no aparecerá en mis palabras. Y sólo será un punto perdido en  en mi escribir de todos los días.

Y quizá todo cambie. Y quizá no. 
Pero no quiero perpetuar más infelicidad de la necesaria Negra.
Junto Coraje.
 Hoy salgo al mundo real. Salgo a conocer personas de verdad. Salgo a pintar poesía en una pared cualquiera. 
Y me olvido de mis cansancios, dejo archivado en el segundo cajón de la mesada, todo eso que imaginé y  que no fue. 
Porque de eso se trata la ingeniería de la maquinaría del desamor. 
De dejar de intentarlo a él. 
Para intentarme yo. 
Tratar de ser feliz conmigo misma. Y comenzar a apilar los recuerdos, futura hoguera donde las llamas cauterizaran las nuevas viejas heridas de mi corazón. 
Y tendré listo un vino tinto, y una copa limpia, y brindaré por un paso dado hacia ese algo más. 
De a poco las lágrimas se van a secar.
Y mis manos olvidaran cómo escribirle un Te quiero.
Sólo voy a andar. 
Caminando se encuentran cosas, vos a eso, lo sabes.
Y quizá yo encuentre alguna esquiva felicidad...
Para mientras me muevo...no dejo de bailar
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Etiquetas: comienzos, desamor, hombres, mío de mi alma, otro yo, receta, tando enamorada

martes, 5 de noviembre de 2013

Aniversario




Hoy cumplimos 9 años juntos. Yo me acordé, de la manera en que me acuerdo de todo.
Recordé días donde organicé cenas, donde le mandé flores, peluches, desayunos, al trabajo. 
Recordé anillos de plata, con frases grabadas.
Hoy  +q  Ayer.
Era nuestra frase.
Hoy te Amo más que ayer. 
Hoy cuando cayó con una maceta con alegrías del hogar, no le devolví el saludo.
No me importó el gesto.
Si no hubiese traído nada, tampoco hubiera importado.
Hoy hubiese sido un buen día para inaugurar el primer día de mi libertad.
Pero me sigue faltando valor.
Me sigue faltando coraje.

Mi cuerpo al lado suyo, hiberna.
Lo miro dormir, analizo el contorno de su cuerpo delgado.
Muchas noches, lo he abrazado.
La costumbre de aferrarme a su espalda para dormir.
La costumbre de tenerme de la mano, para que no sueñe cosas feas.

Funciona.
No sueño.
Ni dormida.
Ni despierta.

Y entre montones de trapos, botones, y conos de hilo, desangro esperanzas.
Me brotan promesas de las venas.
Pensamientos que me dan fuerza.
Y me prometo salir adelante.
Me prometo éxitos esquivos.
Me prometo amores buenos.
Me prometo no dejar de luchar.

Porque eso he hecho toda la vida.
Luchar.
Hace 9 años luché por una vida con él.
Hoy lucho por una vida conmigo misma.
Por un atisbo de felicidad.
Por aprender por fin a perder.
Sabiendo que vacía de todo, puedo volver a empezar.
Cómo tantas veces lo hice.
Cómo debo hacerlo una vez más.
Y es que de tanto caer, 
si algo he aprendido,
es a levantarme...






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Etiquetas: deseos, finales, mío de mi alma, pensando un momento

sábado, 28 de septiembre de 2013

Despertando


Me despertè como todos los dìas, y en el reconocer los ruidos comunes de mi dìa, como todos los dìas, mi cabeza comenzò a pensar, y mi corazòn a sentir. 
Y hoy se apagò un poquito màs el fuego que se encendiò.
Y hoy lo sentì un poquito menos.
Y en la rutina del movimiento, se transforma en algo màs que resolver.
Y en la reflexiòn de las charlas, me despierto a una nueva realidad.
Y lo dejo de idealizar.
Y empiezo a verlo como es.
Y me doy cuenta de que nunca fue èl. 
Siempre fui yo, buscando salir de entre mis 4 paredes.
De las paredes de mi casa.
De las paredes de mi cabeza.
De las paredes de mi corazòn.
Nunca fui suficiente.
Esta vez no es distinto.
Sòlo que ya no duele.
Sòlo que ya no importa.
Mi destino està màs allà de un hombre.
De cualquier hombre.
No sè si exista ese que disfrute del placer de amarme.
Y hoy importa un poco menos que ayer.
Y mañana otro poco menos.
Y los dìas van a pasar.
Y ya no habrà necesidad de encontrarlo.
Y alcanzarà conmigo para ser feliz.
Y no me despertarè con la sensaciòn de una cama demasiado vacìa.
Me voy a despertar sabiendo que esta vez no me dì contra el cemento.
Que esta vez despertè a tiempo.

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miércoles, 18 de septiembre de 2013

El Guille

Me acuerdo de que me enamorè como una reverenda boba, a mis ojos, era lo màs lindo que habìa visto, se llama Guille (no se muriò todavìa, me cacho en diez) Hoy es un contador serio y con la misma cara de aburrimiento eterno de esos dìas. El asunto es que yo flashee en 3D con èl. Y yo que vivo y respiro y me nutro de palabras, no tuve mejor idea que escribirle una carta declarandole el boludo amor que le tenìa. Creo que tenìa una sobredosis novelera. O tal vez sòlo era una adolescente solitaria, intentando salir de la marginalidad de su vida en el peor barrio del pueblo. No sè realmente lo que pasò. Sòlo sè que le dije de la manera màs dulce posible que estaba enamorada de èl. Le dejè el sobre en la carpeta, en el ùltimo recreo. Y esperè. Al otro dìa, emocionadìsima, llego al colegio, y oops. Era dos cosas. Una paria para el grupo de èl. Y el chiste del momento para la otra parte. Mis compañeras me levantaron en peso. Porque yo, pobre ignorante, habìa roto no sè que còdigo contravencional sentimental. Habìa protocolos, y yo les pasè por encima aparentemente. El asunto es que el Guille no me habló màs. Me ignorò los 5 años que estuvimos juntos en las mismas aulas. Me hablaba 4 o 5 veces por año, si por esas cosas de la vida, tenìamos que compartir grupo de estudio. Pero nada mas. Yo me encerrè en mi burbuja protectora. Sin entender porquè me castigaron asì. Nunca màs cometì ese error. Nunca màs le volvì a confiar mis sentimientos a alguien. No sin estar segura con firma notariada, de que esa persona sentìa lo mismo que yo. Nunca màs me arriesguè. Hasta hoy. Hoy le dije a una persona que me pasaban cosas. No le dije "estoy enamorada de vos como una idiota" pero creo que el concepto quedò claro. Y siento alivio. Lo superè al Guille. Superè su desprecio. Superè ese silencio culpable que llevè encima 22 años. Le dije a esta persona lo que sentìa. Le dije de la tristeza de que haya pasado justo ahora. Y es que mientras escribo esto, por fin puedo soltar la piedra que tengo en el pecho, desde que tomè conciencia de lo que significaba toda esa felicidad, y esa alegrìa. Y tambièn siento paz. Porque dì un pasito màs. Juntè otro pedazo màs. Ahora, a salir afuera del caparazòn. Sin ese miedo. Màs allà de cualquier respuesta. Entendiendo que estas cosas pasan, y a veces sin buscarlas. Haciéndome cargo de lo que a mi me pasa. Un poco triste. Un poco aliviada. Pero en paz. Despuès de tanto tiempo, en PAZ.
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viernes, 13 de septiembre de 2013

Kamikaze

Hoy pensaba en la fè. 
Pensaba en los dìas que han pasado. 
Pensaba en lo dificìl de este momento. 
En las dudas acerca de todas las decisiones tomadas y por tomar. 
Y pienso en ese conocido tan desconocido que se encuentra conmigo en una red de madrugadas y fibra òptica. 
Hoy me dì cuenta de que èl, me abriò el corazòn. 
De que con su humor y sus cuestionamientos, està reparando lo desconfigurado de mis percepciones. 
A veces sin hablar, sòlo compartiendo mùsica. 
A veces desnudando el alma. 
Dejando que entre a esos lugares, que hace mucho nadie transitaba. 
A veces pensando lo mismo, con las mismas palabras. 
Y me da miedo. 
Y me da seguridad. 
Y me enoja. 
Y me hace reìr. 
Y me acompaña. 
Y me deja. 
Y està. 
Sin hacerlo en realidad. 
Y a veces me quiero alejar. 
Empujada por los fantasmas de antiguos rechazos. 
Y me quedo por la fè que crece en mì. 
Por la fè que le tengo. 
Por la fè que me tengo. 
Por esta conexiòn que trasciende lo que hasta ahora conocì. 
Y por eso estas palabras, son hoy, para èl. 
Porquè està en mi cabeza, y goteando a mi corazòn. 
Porque salgamos o no de esta burbuja virtual,
me hace feliz haberlo conocido,
me hace bien,
me sana.


Gracias Kamikaze! 
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jueves, 12 de septiembre de 2013

Noche


una parte de mì, està triste.
escondida entre las sàbanas frìas de mi cama.
èl querìa sexo.
y necesitando calor, yo aceptè.
y doliò.
doliò en la piel.
y doliò en el alma.
doliò dentro mìo. 
porque no era a èl, a quien yo deseaba.
yo necesitaba hacer el amor.
y el amor ya no estaba.
yo necesitaba el sexo de amantes.
y ya ni eso, somos.
en la eternidad de esos 5 minutos,
la oscuridad de la noche camuflò mis làgrimas.
no hubieron luces.
sòlo su placer.
sòlo su intento lastimoso, de que yo llegara a ninguna parte.
y me pregunto,  como pudo olvidar las caricias que yo amaba.
me pregunto,  como no recuerda que la noche se hacia fuego, con sus besos.
còmo no entender que sus 5 minutos de placer me hirieron un poco màs.
me lastimaron un poco màs. 
nos separaron aùn màs. 
y es que entiendo, en mi tristeza guardada debajo de mi almohada,
que èl no me quiere ver mujer lejana.
què el no quiere leer las huellas de mi ausencia en su piel.
èl no entiende que yo, a los remos que impulsaban a este amor, 
los quemè en una madrugada de frìo, 
cuando rechazò mi deseo por enèsima vez.
y en este desear otra piel, 
estoy sola,
acobardada,
y vacìa,
demasiado terrena,
para soñar
otros principios
entre las ruinas de este final.



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Etiquetas: finales, mío de mi alma

domingo, 8 de septiembre de 2013

Ella



Mi compañera de viaje, mi amiga, mi hermana. 
Esa que escuchaba mis madrugadas en audios grabados, entre tazas de tè y puntadas de las màquinas. 
Ella que me dice lo bueno, lo malo. 
Ella, a la que amo y que me ama. 
Confidente de pequeños detalles y grandes honestidades. 
Con la que no hay caretas, ni juicios, ni criticas asesinas. 
Somos las dos a flor de piel. 
En lo triste y lo feliz. 
En lo amargo de las distancias. 
Nos sostenemos, cual lazarillos nos guiamos, cuando es la otra la que no puede ver. 
Ella mi diosa morena, mi sostèn en esos dolores que solo otra mujer puede comprender. 
Ella que es hermosa, y que igual de hermosa me vè.
La musa de estas palabras.
La mujer que me acompaña.
Que con su sensibilidad y gran corazòn, me sana.
Que entiende mis cicatrices, y no huye de mis marcas.
No serà mi sangre, no compartiremos carne.
Pero en esa genètica del destino que nos separò, 
la vida, en un rapto de amor,
nos volviò a unir. 
Y aquì estamos, a un oceàno de distancia.
Tan lejos de un abrazo,
que los kilometros se desdibujan, 
y se hacen nada
y es que nos queremos con el alma
y nunca estamos solas
porque
trascendiendo espacios y tiempos
este afecto que nos une y nos liga, 
viaja con nosotras, 
en una cavidad del corazòn,
haciéndonos amigas y hermanas.
compañeras de ruta,
que por fin se han encontrado.




Mi Amor, mi Vikinga Morena, mi pequeño homenaje a vos. Te quiero. Sabelo.

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Etiquetas: amistad, cosas importantes, Mì Amiga, Mi hermana, mío de mi alma, mis amores

viernes, 6 de septiembre de 2013

Ruinas

Caminando por entre las ruinas, viendo las marcas de guerras y asaltos en mi fortaleza, hoy dèbil y afiebrada. 
Cansada de cuerpo, pero con el alma calma. 
Razonando y comprendiendo, buscando los planos de la que debì ser. 
Buscando las piedras y la argamasa para ser la que quiero ser. 
La guerra terminò. 
No hacen falta ya, las defensas.
Voy buscando como desarmarlas.
Voy intentando abrir las puertas cerradas.
Y en esos intentos: pierdo y vuelvo a apostar. 
Caigo y me vuelvo a levantar. 
Lloro, pero no dejo de reír. 
Pienso sin dejar de sentir. 
Me miento, pero voy buscando la verdad. 
No puedo esconder lo que soy. 
No quiero hacerlo. 
No quiero ocultar lo desèrtico de mi ser, fingiendo bosques que no fueron hachados. 
Sè que puedo ser. 
Sè lo que puedo hacer. 
Me desvisto de mis miedos, prenda tras prenda. 
Adquiriendo valor. 
Caminando caminos nuevos. 
Vislumbrando otros horizontes. 
Adquiriendo otras seguridades. 
Teniendo otras esperanzas. 
Soñando sueños nuevos. 
La felicidad esquiva mi puerta. 
Pero no desisto en mi necesidad de encontrarla. 
A veces, creo que lo logro, y es sòlo otro espejismo que al asirlo, se desvanece. 
Mi lucha es mantener la fè. 
Creer en eso que no veo, esperar eso que no llega. 
Pero no me detengo. 
Me envuelvo en mis palabras, me abrigo en el amor que tengo para dar y sigo avanzando.
Sigo construyendo, piedra a piedra mis murallas derribadas.
En soledad.
En silencio.
Derribando las trampas.
Probando llaves en cerraduras mohosas y oxidadas.
Obstinada.
Peligrosa.
Apasionada.


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Etiquetas: Honestidad, mío de mi alma, pensando un momento, vulnerable

lunes, 2 de septiembre de 2013

120

eran 120, calculè que con esa cantidad no habìa posibilidad de nada. 
en lo frìo de la decisiciòn tomada, entendì que iba a tardar mucho en tragarlas todas. 
agarrè la minipimmer y las triturè. 
las puse en un vaso con agua. 
y sentada a la mesa, sellè los sobres con las razones de mi desesperaciòn y mi cobardìa. 
sentìa frìo. y cansancio. 
las crìas dormìan arriba, lamentaba tener que hacer esto con ellas en la casa, pero no tenìa con quien dejarlas. 
calculè los tiempos, para que fuera èl quien me encontrara. 
en esa logìstica suicida, afinè cada detalle. 
lo habìa pensado mil veces, y la pelea del dìa anterior lo habìa decidido todo. 
miraba el display del celular. 
miraba los nùmeros agendados y a nadie podia llamar para decir nada. 
le dije a dios que esperaba que pudiera entender.
que estaba adolorida de una manera en que ya me era imposible soportar. 
ni mirar a mis hijas me esperanzaba, por el contrario, las habìa empezado a culpar de la miseria de vida que tenìa. 
inocentes mis àngeles, de las culpas de mis demonios interiores. 
pensè en ellos, pensè en el primer hombre que abusò de mì. 
recuerdo que yo lo querìa, recuerdo a esos otros que me habìan herido sin haberme podido defender. 
sin padre o madre que hicieran o al menos quisieran justicia. 
en ese momento hacia racconto de tantos rechazos. 
de los golpes recibidos en el cuerpo, en el alma, y en la mente. 
me desbordaba la furia. me desbordaba la impotencia. 
me asesinaba la injusticia. 
me habìa herido de muerte entender que no valìa lo suficiente para ser protegida. 
cuidada. 
estaba cansada. 
agobiada ante los rechazos continuados del hombre que hasta ese dìa habìa amado. 
tanto habìa luchado por tener una familia. 
tanto habìamos pasado. 
y sin alejarse me habìa dejado. 
y mis brazos ya no estaban en alto. 
y mis puños no estaban cerrados. 
el fracaso habìa erosionado el poco valor que me sostenìa. 
y ya no querìa seguir. 
no querìa esta vida.
 ni ninguna otra. 
no querìa tener màs fè de la que ya habìa tenido.
 no querìa seguir apostando màs de lo que ya lo habìa hecho. 
no querìa. 
sòlo eso, no querìa. 
siempre dando, y dando, y dando. 
cansada de no recibir. 
de ser la ùltima opciòn. 
sabiéndome no amada. 
sabiéndome sola por tanto tiempo, que ya no habìan recuerdos de cuando no habìa sido asì.
tenìa el vaso en la mano cuando ella bajò la escalera llorando. 
le preguntè que le pasaba y me dice que no me muera, porque si me morìa la dejaba sola, y que iba a hacer ella sola sin su mamà para cuidarla. 
me levantè de la silla, la tomè en mis brazos, y el calor de su cuerpo tibio combatiò el frìo que yo sentìa. 
y su llanto y sus palabras penetraron en lo desértico de mi corazòn....
y volvì a llorar, con ella, ya no  ella entre mis brazos, sino yo entre los suyos, y eran mis làgrimas empapando su pijama, y era mi cachorra la que consolaba a la leona. 
era ella la que me decìa que me querìa. 
era ella la que prometìa ayudarme a juntar las medias y los juguetes. 
ayudarme a cuidar a la otra cachorrita...
ella,  mi cachorra guacha, con su pequeña estatura y su gran corazòn, me cuido, y me salvò. 
me rescato de mis ganas de morirme, y me hizo olvidar las 120 pastillas de mi viaje a la cobardìa. 
las tirè a la pileta de la mesada. 
la cachorra me diò la mano, y nos fuimos a la cama. 
me dormì abrazada a ella, dejando que su calor, llegara a los rincones helados de mi alma. 
me aferrè a ella. 
la cadena con la que dios me atò a este mundo


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Etiquetas: decisiones, mío de mi alma, vulnerable

jueves, 20 de diciembre de 2012

Entre otras cosas...

entre otras cosas, lamentablemente, te pensé, sos una idea recurrente aunque me mate trabajando, aunque hilvane hora tras hora sin dormir, aunque llene mi cabeza con la Ilíada y la Odisea, sólo que no puedo eliminarte o aunque sea, editarte de mi corazón, a las 5.26 de esta mañana, te dedico mis palabras insomnes, te dedico este sentimiento equivocado y frustrante. Es complicado esto de estar con él y pensarte a vos. Es odiosa esta comparativa de pieles. Es dolorosa. Confieso que te he extrañado. Que he negociado nuevamente si era posible escuchar tu voz de alguna manera. He buscado la forma de erradicarte de dentro mío. He intentado llorar todo esto que siento. Te he puteado. He golpeado mis puños contra la pared. Infinitamente me siento sola. Con vos teniendo una parte mía sin siquiera saberlo, con él creyendo que todavía me tiene. Es una porquería, entre otras cosas.... Es agotador, es torturante. Es una absoluta porquería quererte. Espero, como he esperado tenazmente tantas cosas en mi vida, espero que este sentimiento se muera de inanición, y de inacción, espero ser lo suficientemente fuerte para no teclear palabras a tu pantalla, o acariciar tu nombre en el display de mi celular. Espero que me de la sensatez la capacidad de detener el caudal de estos sentimientos con un dique de dignidad y de autorespeto. Porque si bien este sentimiento tiene valor, más valor tengo yo, que soy la vasija que lo contiene...
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viernes, 23 de noviembre de 2012

LO QUE ME GUSTA


  • me gusta el silencio de la noche
  • me gusta el ruido del centro, un sábado a la tardecita
  • me gusta mirar atardeceres
  • me gusta el bochinche de los pájaros cuando el sol amaga con salir
  • me gusta el olor a lluvia
  • me gusta el olor de mis hijas cuando duermen, y más si lo hacen una a cada lado mio
  • me gusta mirar las manos de las personas. Las manos cuentan las historias de sus vidas
  • me gustan los abrazos
  • me gusta el té con leche con tostadas recién hechas y su olor inundando la cocina
  • me gusta caminar temprano por la mañana y ver al mundo que me rodea,  despertar
  • me gusta el pastel de papas al romero
  • me gustan los zapatos altísimos, aunque ni loca los uso
  • me gusta el One de Calvin Klein y más en el pecho de un hombre
  • me gusta la sandía helada
  • me gusta la piña colada con licuado de mandarinas
  • me gusta el color rosa
  • me gusta el verde
  • me gusta el negro
  • me gusta mi pelo
  • me gustan mis clavículas, ahora que se ven
  • me gustan las duchas largas con agua caliente
  • me gustan las burbujas del hidromasaje
  • me gustan los masajes
  • me gustan las flores
  • me gusta escribir
  • me gusta cocinar para las personas que amo
  • me gustan los anillos de plata
  • me gusta un buen libro
  • me gusta el silencio y la quietud de la Biblioteca Alberdi
  • me gusta poder decir todo esto
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Etiquetas: cosas importantes, Honestidad, mío de mi alma

lunes, 22 de octubre de 2012

Escondiendome

Sé que me equivoco...sé que no está bien... sé que no debo engañarte, que no debo serte infiel. Pero en tu insistencia que me hiere y me desgasta, mi corazón se va rompiendo y cada vez hay menos soluciones para nuestro amor agonizante. Ellos no me dan lo que vos. Es verdad, ellos me dan sexo. Me escuchan. Me besan. Me abrazan. Ven la mujer que soy. La que ya no ves. Ven mi pasión, la que noche tras noche rechazaste durante años. Ven mi inteligencia... La que nunca notaste... Ven mi valor...El que nunca reconociste...Ellos escucharon de mis dolores...esos que con vos tuve que callar.
Y sé que me equivoco...sé que no está bien...sé que no debo engañarte, que no debo serte infiel.
No amo a ninguno, a algunos los aprecio menos o más. Algunos estimulan mi inteligencia, otros sacan la ternura que no me dejaste darte. Con ellos cada vez es diferente, no hay rutina avasallante. Hay ganas de investigar el placer que nos podemos dar...Vos me dejaste ir, me fuiste alejando con distintas excusas. Te fuiste olvidando de mí... y he peleado contra eso...peleé con toda mi fuerza.. como cada round decisivo en mi vida. Y ya no quiero. Si no soy la primera en tu lista, ya no quiero ser parte de ella. 

No puedo seguir así. Yo no soy así. Yo voy de frente. No miento cómo lo estoy haciendo. Ni engaño de esta manera. 

Porque siento que me miento a mi misma, que me engaño a mí misma, que me oculto de mi misma cuando me oculto en la piel de otro, escondiéndome de tu piel.

Me lastimas y yo nos lastimo acostándome  con otros, por no ser capaz de ir de frente con vos, y conmigo misma.

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Etiquetas: Honestidad, Infidelidad-cuernos, mío de mi alma

martes, 16 de octubre de 2012

Violación






Me salvó escribir. Dejar en una hoja toda esa madrugada como un mojón que marcó el antes y el después de mi destrucción. Sentirme totalmente desprotegida. Indefensa. Vacía de sentimientos. Sucia. Rota. Usada. Quebrada. Sentir su boca sobre la mía. Sentir su lengua en mi cara y sus manos apretando mi garganta. Sentir que me ahogaba, que mis pulmones estallaban. Que por un instante me moría, sin vivir la vida. 
Las lagrimas cayendo suicidas, en la tierra de ese baldío. El ruido de mi ropa interior desgarrada, mis intentos insuficientes por escapar. Mis pensamientos confusos. Drogados. 
No puedo olvidar su olor. 
No puedo olvidar el acecho de su forma sobre mí. 
No puedo olvidar el dolor cuando me desgarraba. Esa quemadura en lo más privado mío. 
Las nauseas que me invadieron. 
Recuerdo que entre lágrimas, llamé a mi papá. 
Que la luna brillaba redonda e inmensa. 
Lo recuerdo a él sobre mí, mordiendo mis pechos, y entre los dolores, la luna que brillaba. 
Recuerdo palabras perdidas, me negué a rogar. 
Ya no pedí que parara. 
Me sostuve como pude del alambrado. Soportándolo en su clímax asesino y maldito. 
Teniendo que limpiar con mis labios mordidos su sucio placer. Fue una micro eternidad. 
La considerada brutalidad ordenándome la ropa, bajando mi pollera, prendiendo algún botón de mi camisa. Limpiando con manos ásperas las lagrimas que no paraban. 
Su voz preguntando si me había gustado. 
Mi silencio. 
Un silencio que no me dejó nunca más. 
Él se llevó todo lo bueno de mí. 
Se llevó mi voz. Mi fé. Mi esperanza. Y me dejó a mí. 
Sola. Loca. Suicida. Triste. Sucia. Demasiado nada. 
Me dejó adolorida en lo más profundo de mi alma. 
Incapaz de levantarme. 
Demasiado débil para luchar por mí. 
Me he quedado parada al borde de esa noche muchas otras noches. 
No ha habido un hombre que borre el recuerdo de tanta brutalidad. 
No ha habido amor de fénix que sepulte los miedos y los fantasmas que me rondan las noches de lunas grandes y blancas. 
No han habido abrazos de consuelo. 
Todavía queda dolor. 
Pasaron 12 años y delante de esta pantalla descubro que aún hay lágrimas que se quieren escapar de la cárcel de mis pestañas. 
Pero ya es tarde, de que sirve llorar en esta madrugada...??? 
Necesito un abrazo. 
Necesito escuchar a quien sea, diciendo que no es mi culpa. Que yo no merecía ser la victima de ese ser despreciable y criminal. 
Los hombres de mi vida no tienen voz. Los hombres de mi vida no tienen oídos que oigan. 
Los hombres de mi vida no se duelen por mí. No tienen corazón para compartir mis heridas. 
La única voz que se cuela dentro mío, es la de él, susurrándome veneno, igual que en aquella madrugada de luna blanca, 
todas las noches de lunas blancas.
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Etiquetas: furia, hombres, mío de mi alma

sábado, 22 de septiembre de 2012

Caer




Si tengo que caer,
Si tengo que hundirme,
Si tengo que ahogarme,
Que no sea en tu piel
Que no sea en tu recuerdo
Que no sea en la imagen conjurada
Por estos años de extrañarte.
Si tengo que caer,
Si tengo que hundirme,
Si tengo que ahogarme,
Que sea en la piel de un hombre entero.
Que sea en la mirada
 honesta de un alma limpia.
Que sea entre los latidos constantes de un corazón fuerte…
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Etiquetas: explicando, hombres, mío de mi alma
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