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martes, 5 de noviembre de 2013
Aniversario
Hoy cumplimos 9 años juntos. Yo me acordé, de la manera en que me acuerdo de todo.
Recordé días donde organicé cenas, donde le mandé flores, peluches, desayunos, al trabajo.
Recordé anillos de plata, con frases grabadas.
Hoy +q Ayer.
Era nuestra frase.
Hoy te Amo más que ayer.
Hoy cuando cayó con una maceta con alegrías del hogar, no le devolví el saludo.
No me importó el gesto.
Si no hubiese traído nada, tampoco hubiera importado.
Hoy hubiese sido un buen día para inaugurar el primer día de mi libertad.
Pero me sigue faltando valor.
Me sigue faltando coraje.
Mi cuerpo al lado suyo, hiberna.
Lo miro dormir, analizo el contorno de su cuerpo delgado.
Muchas noches, lo he abrazado.
La costumbre de aferrarme a su espalda para dormir.
La costumbre de tenerme de la mano, para que no sueñe cosas feas.
Funciona.
No sueño.
Ni dormida.
Ni despierta.
Y entre montones de trapos, botones, y conos de hilo, desangro esperanzas.
Me brotan promesas de las venas.
Pensamientos que me dan fuerza.
Y me prometo salir adelante.
Me prometo éxitos esquivos.
Me prometo amores buenos.
Me prometo no dejar de luchar.
Porque eso he hecho toda la vida.
Luchar.
Hace 9 años luché por una vida con él.
Hoy lucho por una vida conmigo misma.
Por un atisbo de felicidad.
Por aprender por fin a perder.
Sabiendo que vacía de todo, puedo volver a empezar.
Cómo tantas veces lo hice.
Cómo debo hacerlo una vez más.
Y es que de tanto caer,
si algo he aprendido,
es a levantarme...
sábado, 26 de octubre de 2013
Una noche más
Trato de distraerme.
En casa está todo mal.
El quería garchar, y yo me hice la boluda.
No tenía pila para ir al choque.
Anoche salí, con la excusa de que por las elecciones y de que mi cumpleaños caiga un lunes, no había otro día para hacerlo.
Tampoco le gustó mucho.
Yo no tenía ganas.
Estoy triste.
Pero bueno.
Mi amiga, me insistió.
Y para salir de estas tiranas ganas de llorar, la acompañé.
Es mi culpa.
No hago las cosas bien.
Creo que si junto coraje.
Mañana mismo, aunque no tenga laburo, ni donde caerme muerta, voy a hablar con él y a decirle, que ya fue.
Me voy a tirar al vacío.
De alguna manera voy a salir.
Y quizá el coraje me salga, de haber encontrado a alguien, y de que ya se haya terminado.
Estoy tan desesperada.
Necesitada de alguien a quien importarle.
Alguien que no tenga miedo de estar conmigo.
Que tenga brazos fuertes para sostenerme, en este momento tan complicado.
Siento culpa. Mucha.
Yo alguna vez estuve enamorada de mi pareja.
Alguna vez lo amé con locura.
Y adonde se fue todo eso?
Me siento cobarde.
El miedo me habla, me aconseja.
Quizá deba remarla un poco más.
Intentar una vez más.
Dejar de pensar que merezco algo mejor.
Pero y cómo hago para querer un beso suyo de nuevo?
Cómo aguantarme las ganas de correr la cara?
Cómo no limpiarme con la mano, la boca cuando me besa?
Cómo remar los silencios?
él no dice nada.
Y si empiezo a hablar se pudre todo.
Y sé que me va a herir.
Sé que va a tirarme con todo lo malo en mí.
Y me da miedo escucharlo
Y quizá por eso me callo.
Y extraño a Franco.
Porque me reía con él, aunque también me dolía.
Aunque sólo era algo virtual y hubiese dado todo
por tener las mil magias que lo hicieran real.
Él no pudo entender tampoco
el sabor a poco que me quedaba aunque estuviera 5 horas hablando con él
Él no pudo entender tampoco
que nunca fue un chongo.
Qué él fue un hombre por el que sentí que
otra vez mi vida florecía.
Él, con sus propios miedos, con sus seguras inseguridades.
Con esas coincidencias en el modo de decir las cosas.
Con la comodidad de su soledad,
Quizá sabiendo, quizá sin querer,
me hizo mirar para atrás.
Mirar la suma de mis errores.
Mirar que por cobarde.
Que por no ponerle un parate a esto,
mentí
y engañé
a quien una vez fue mi amor.
Y me sentí morir.
Y no podía seguir,
tuve que buscar otra vez esa soledad asquerosa
donde poder lamer mis heridas.
Y otra vez quise poder retroceder.
No haber sabido de él.
No haberme enterado de que existía.
Tener que olvidar.
Deber superar, para poder avanzar.
Y mientras me seco las lágrimas.
Mientras hago tiempo, para poder irme a dormir,
entiendo que rompo mi propio corazón.
Mientras lo miro hermoso
en el display roto de mi celular.
Y soy una porquería.
Porque queriendo a uno,
duermo con otro.
Y lo que me mata es saber, que ninguno me quiere a mí.
En casa está todo mal.
El quería garchar, y yo me hice la boluda.
No tenía pila para ir al choque.
Anoche salí, con la excusa de que por las elecciones y de que mi cumpleaños caiga un lunes, no había otro día para hacerlo.
Tampoco le gustó mucho.
Yo no tenía ganas.
Estoy triste.
Pero bueno.
Mi amiga, me insistió.
Y para salir de estas tiranas ganas de llorar, la acompañé.
Es mi culpa.
No hago las cosas bien.
Creo que si junto coraje.
Mañana mismo, aunque no tenga laburo, ni donde caerme muerta, voy a hablar con él y a decirle, que ya fue.
Me voy a tirar al vacío.
De alguna manera voy a salir.
Y quizá el coraje me salga, de haber encontrado a alguien, y de que ya se haya terminado.
Estoy tan desesperada.
Necesitada de alguien a quien importarle.
Alguien que no tenga miedo de estar conmigo.
Que tenga brazos fuertes para sostenerme, en este momento tan complicado.
Siento culpa. Mucha.
Yo alguna vez estuve enamorada de mi pareja.
Alguna vez lo amé con locura.
Y adonde se fue todo eso?
Me siento cobarde.
El miedo me habla, me aconseja.
Quizá deba remarla un poco más.
Intentar una vez más.
Dejar de pensar que merezco algo mejor.
Pero y cómo hago para querer un beso suyo de nuevo?
Cómo aguantarme las ganas de correr la cara?
Cómo no limpiarme con la mano, la boca cuando me besa?
Cómo remar los silencios?
él no dice nada.
Y si empiezo a hablar se pudre todo.
Y sé que me va a herir.
Sé que va a tirarme con todo lo malo en mí.
Y me da miedo escucharlo
Y quizá por eso me callo.
Y extraño a Franco.
Porque me reía con él, aunque también me dolía.
Aunque sólo era algo virtual y hubiese dado todo
por tener las mil magias que lo hicieran real.
Él no pudo entender tampoco
el sabor a poco que me quedaba aunque estuviera 5 horas hablando con él
Él no pudo entender tampoco
que nunca fue un chongo.
Qué él fue un hombre por el que sentí que
otra vez mi vida florecía.
Él, con sus propios miedos, con sus seguras inseguridades.
Con esas coincidencias en el modo de decir las cosas.
Con la comodidad de su soledad,
Quizá sabiendo, quizá sin querer,
me hizo mirar para atrás.
Mirar la suma de mis errores.
Mirar que por cobarde.
Que por no ponerle un parate a esto,
mentí
y engañé
a quien una vez fue mi amor.
Y me sentí morir.
Y no podía seguir,
tuve que buscar otra vez esa soledad asquerosa
donde poder lamer mis heridas.
Y otra vez quise poder retroceder.
No haber sabido de él.
No haberme enterado de que existía.
Tener que olvidar.
Deber superar, para poder avanzar.
Y mientras me seco las lágrimas.
Mientras hago tiempo, para poder irme a dormir,
entiendo que rompo mi propio corazón.
Mientras lo miro hermoso
en el display roto de mi celular.
Y soy una porquería.
Porque queriendo a uno,
duermo con otro.
Y lo que me mata es saber, que ninguno me quiere a mí.
miércoles, 18 de septiembre de 2013
El Guille
Me acuerdo de que me enamorè como una reverenda boba, a mis ojos, era lo màs lindo que habìa visto, se llama Guille (no se muriò todavìa, me cacho en diez) Hoy es un contador serio y con la misma cara de aburrimiento eterno de esos dìas. El asunto es que yo flashee en 3D con èl. Y yo que vivo y respiro y me nutro de palabras, no tuve mejor idea que escribirle una carta declarandole el boludo amor que le tenìa. Creo que tenìa una sobredosis novelera. O tal vez sòlo era una adolescente solitaria, intentando salir de la marginalidad de su vida en el peor barrio del pueblo. No sè realmente lo que pasò. Sòlo sè que le dije de la manera màs dulce posible que estaba enamorada de èl. Le dejè el sobre en la carpeta, en el ùltimo recreo. Y esperè. Al otro dìa, emocionadìsima, llego al colegio, y oops. Era dos cosas. Una paria para el grupo de èl. Y el chiste del momento para la otra parte. Mis compañeras me levantaron en peso. Porque yo, pobre ignorante, habìa roto no sè que còdigo contravencional sentimental. Habìa protocolos, y yo les pasè por encima aparentemente. El asunto es que el Guille no me habló màs. Me ignorò los 5 años que estuvimos juntos en las mismas aulas. Me hablaba 4 o 5 veces por año, si por esas cosas de la vida, tenìamos que compartir grupo de estudio. Pero nada mas. Yo me encerrè en mi burbuja protectora. Sin entender porquè me castigaron asì. Nunca màs cometì ese error. Nunca màs le volvì a confiar mis sentimientos a alguien. No sin estar segura con firma notariada, de que esa persona sentìa lo mismo que yo. Nunca màs me arriesguè. Hasta hoy. Hoy le dije a una persona que me pasaban cosas. No le dije "estoy enamorada de vos como una idiota" pero creo que el concepto quedò claro. Y siento alivio. Lo superè al Guille. Superè su desprecio. Superè ese silencio culpable que llevè encima 22 años. Le dije a esta persona lo que sentìa. Le dije de la tristeza de que haya pasado justo ahora. Y es que mientras escribo esto, por fin puedo soltar la piedra que tengo en el pecho, desde que tomè conciencia de lo que significaba toda esa felicidad, y esa alegrìa. Y tambièn siento paz. Porque dì un pasito màs. Juntè otro pedazo màs. Ahora, a salir afuera del caparazòn. Sin ese miedo. Màs allà de cualquier respuesta. Entendiendo que estas cosas pasan, y a veces sin buscarlas. Haciéndome cargo de lo que a mi me pasa. Un poco triste. Un poco aliviada. Pero en paz. Despuès de tanto tiempo, en PAZ.
jueves, 12 de septiembre de 2013
Noche
una parte de mì, està triste.
escondida entre las sàbanas frìas de mi cama.
èl querìa sexo.
y necesitando calor, yo aceptè.
y doliò.
doliò en la piel.
y doliò en el alma.
doliò dentro mìo.
porque no era a èl, a quien yo deseaba.
yo necesitaba hacer el amor.
y el amor ya no estaba.
yo necesitaba el sexo de amantes.
y ya ni eso, somos.
en la eternidad de esos 5 minutos,
la oscuridad de la noche camuflò mis làgrimas.
no hubieron luces.
sòlo su placer.
sòlo su intento lastimoso, de que yo llegara a ninguna parte.
y me pregunto, como pudo olvidar las caricias que yo amaba.
me pregunto, como no recuerda que la noche se hacia fuego, con sus besos.
còmo no entender que sus 5 minutos de placer me hirieron un poco màs.
me lastimaron un poco màs.
nos separaron aùn màs.
y es que entiendo, en mi tristeza guardada debajo de mi almohada,
que èl no me quiere ver mujer lejana.
què el no quiere leer las huellas de mi ausencia en su piel.
èl no entiende que yo, a los remos que impulsaban a este amor,
los quemè en una madrugada de frìo,
cuando rechazò mi deseo por enèsima vez.
y en este desear otra piel,
estoy sola,
acobardada,
y vacìa,
demasiado terrena,
para soñar
otros principios
entre las ruinas de este final.
lunes, 9 de septiembre de 2013
El amor se termina
La casa por fin està en silencio. Yo tambièn. Mi garganta rasposa, debe descansar. Me acompaña la mùsica, y mi taza infaltable de Earl Grey. Pienso. Èl me busca, yo lo esquivo. Estuve a punto de decirle que no me toque, que ya no lo amo màs. No sè cuanto tiempo voy a poder seguir mintiéndome y mintiéndole. Pienso en que èl no se merece esto. Pero ya no puedo seguir protegiéndolo de mì misma. No sè que palabras usar que no lo hieran. Y es que sin amarlo, yo le quiero. Releo mil veces las cartas que le escribì, de mujer enamorada, y me pregunto donde quedò esa que escribìa con letra limpia y clara, oraciones llenas de ternura. Porque ya es imposible hallar fuegos artificiales en su piel. Porque estoy vacìa. Y no tengo nada para dar. Intento verlo, còmo alguna vez lo vì. Y es que no tengo esa mirada, ya en mí. Mi soledad buscò la suya. Y en esa desesperaciòn me aferrè a èl. Ciega absoluta quizà no comprendì, que yo elegì por los dos. Que en el tornado de tantos rechazos, me transformè en esa mujer que èl necesitaba, pero que no era yo. Y ahora en esta calma. En este verme nuevamente, juntando las partes fragmentadas de mi ser, descubro que no puedo mas sostener los andamios de este teatro llamado "nosotros". Pero què hacer cuando hay años en comùn? Cuando hemos pasado tanto? Cuando hemos compartido tantas cosas? Nuestros desencuentros han sido tan enormes, còmo en su momento, el amor que quisimos creer. Y pienso en las pequeñas cosas. Y ya no me importan, y otra vez me desbordan las làgrimas. Porque ya no quiero estar con èl. Y es tanto el miedo, pero tanto el cansancio. Que la madrugada se me va en pensar las opciones que tengo por delante. Y sè que va a doler. Y sè que voy a estar sola para muchas màs cosas. Pero tambièn quiero creer, que voy a tener un poco de paz. Que este final, significa otros principios, que como tantas veces en la vida, voy a poder con esta decisiòn, por mì, por mis cachorras. Porque tengo derecho a ser feliz. Aunque para lograrlo, deba aguantar un poco màs de dolor.
martes, 3 de septiembre de 2013
y se fue
se fue tu recuerdo.
se fue el color de tus ojos de mi memoria.
se fue todo lo que era tuyo de dentro mio.
me quedè vacìa.
no sintiendo.
no nada.
para ser sincera, amaba lo que yo podìa ser con vos.
amaba las posibilidades a tu lado.
amaba lo inteligente que me sentìa a tu lado.
para ser sincera, no te amaba tanto a vos.
como esa complitud que sentìa cuando estaba unida a vos.
hoy a 9 meses de esa ùltima vez, recuerdo lo que no fuiste.
recuerdo que las estrellas de ese cielo que creábamos, ya se estaban apagando.
no recuerdo tus manos.
y los dìas fueron pasando.
y se fueron con ellos, algunos llantos.
cuando quise estar con alguien, te recordè demasiado.
y me aleje.
te torturè durante 12 oraciones.
hasta que en mi cabeza la verdad brillò.
la estùpida fui yo.
la que jugò con fuego bañada en gasoil.
y cuando las llamas ardieron,
este amor que te tuve comenzò a arder.
y a morir.
encerrado.
sin aire.
dentro de mi caja toràcica.
y junto con èl, se hizo cenizas mi corazòn.
y con ese amor que te tuve muriò la capacidad de creer.
y ya no hubo nada.
sòlo el recuerdo dentro de mi pecho de los latidos
que alguna vez golpetearon contra tu piel.
se fue el color de tus ojos de mi memoria.
se fue todo lo que era tuyo de dentro mio.
me quedè vacìa.
no sintiendo.
no nada.
para ser sincera, amaba lo que yo podìa ser con vos.
amaba las posibilidades a tu lado.
amaba lo inteligente que me sentìa a tu lado.
para ser sincera, no te amaba tanto a vos.
como esa complitud que sentìa cuando estaba unida a vos.
hoy a 9 meses de esa ùltima vez, recuerdo lo que no fuiste.
recuerdo que las estrellas de ese cielo que creábamos, ya se estaban apagando.
no recuerdo tus manos.
y los dìas fueron pasando.
y se fueron con ellos, algunos llantos.
cuando quise estar con alguien, te recordè demasiado.
y me aleje.
te torturè durante 12 oraciones.
hasta que en mi cabeza la verdad brillò.
la estùpida fui yo.
la que jugò con fuego bañada en gasoil.
y cuando las llamas ardieron,
este amor que te tuve comenzò a arder.
y a morir.
encerrado.
sin aire.
dentro de mi caja toràcica.
y junto con èl, se hizo cenizas mi corazòn.
y con ese amor que te tuve muriò la capacidad de creer.
y ya no hubo nada.
sòlo el recuerdo dentro de mi pecho de los latidos
que alguna vez golpetearon contra tu piel.
viernes, 12 de abril de 2013
Reiniciando
Han sido meses sobreviviendo en el modo a prueba de fallos. Con el corazón roto. Sintiendo esa soledad ártica y helada en cada parte quebrada de mi alma. Yo era suya, pero él jamás fue mío. Era necesario soltarlo. No quería escribir. Porque hacerlo era invariablemente tener que hablar de él. De todo lo que no fué. Tengo una gripe emocional. De la que no termino de salir. Me obligo a funcionar. A pura voluntad. Deseando con todo mi ser que ese hijo de todas las putas piense en mí. Para caer derrotada en la cruda verdad de que no me amó y por ende no hay rastros de mí en él. Me resigno, cargo Stronger de Kelly Clarkson, obligo a mi cuerpo a moverse, a salir de la apatía de este amor malsano. Bailo, camino, anestesio todos los músculos que puedo, me digo que sin él estoy mejor. Sé que es verdad, pero que hacer si lo extraño? Seguir caminando, por las bardas, por la vida, por MI vida. Sabiendo que otra vez un tipo así no me vuelve a pasar. Reconfigurando la imagen que me devuelve el espejo, y que yo rechazo porque él fue el último que la rechazó. Me dan ganas de llorar y mi antídoto es un Earl Grey con 3 sobres de Hileret. Agarro mis tijeras y hago arte con el primer trapo que encuentro. Amanezco bordando piedras, colgando gotas de vidrio con el brillo de las lágrimas que no he llorado. Estando sola yo con mi misma. En este comienzo, despúes de ese final. Descubriendo que de amor no se muere, pero si se elige si uno se levanta o no, de entre los escombros del alma y el corazón rotos...
martes, 19 de febrero de 2013
Dandote un final...
te escribí, me respondiste. no entendiste. te escribí enojada por tu falta de empatía. me contestaste furioso. hice silencio. no queres sinceridad pero no queres que te siga mintiendo dijeron ellos. te di un final. te amaba en un silencio que me pesaba demasiado. te mostré el alma pensando que conmovería algo en vos...pero tu chacal interior sólo me devoró. no hay esperanzas de que entiendas que me dolía. me arrojaba al vació de tu frialdad esperando que con un beso detuvieras mi caída y sólo supe estrellarme. y desperté a la orilla de tu animal interior, y huí... sin antes dejarte parte de mí. huí dejándote furioso. huí sabiendo que me consideras culpable...huí sabiendo que me defendí de tu falta de amor. sabiendo que te quebré las garras con la coraza recién estrenada de mi valor...huí dándote un final... huí decretandome el sobrevivirte.
martes, 8 de enero de 2013
Final
A veces los amores cómo este, que yo te tenía a vos, mueren de un paro cardíaco fulminante. Y es una dolorosa y desilusionante suerte que esto pase. Me diste el golpe que le faltaba a mis finales. Te necesite y desapareciste. No era tu plata, eras vos, al que yo necesitaba. Creí que ibas a entender que pese a toda mi fuerza, irme de casa con mis hijas no era fácil. Necesitaba una palabra de simpatía Sólo eso. Que hicieras leve mi escape. Pero no. Descubrí tu egoísmo. Descubrí que solo era piel para sacarte las ganas en los tiempos programados de una habitación alquilada. Y después de 4 días y 5 noches de atragantarme con el llanto que no lloré, recapacité. Me lavé un rostro limpio de lágrimas. Y te solté. Ya no hay mucho para decirte. No tiene sentido declararte un amor que ya tiene acta de defunción firmada. No tiene sentido seguir prorrogando encuentros donde te voy a ver como al ser egoísta y materialista que sos. No puedo verte ya como al hombre del que me enamoré ese mes. Veo a un tipo que usó mis palabras contra mí. Que me usó porque yo le dí el permiso para hacerlo. Y me odio a mí misma, y te odio a vos. Hablamos ayer y no hubieron mariposas que me recordaran que te amaba hasta con el estómago. No hubo esa emoción de saberte cerca por obra y milagros de miles de pelitos de fibra óptica. Sólo hubo el presentimiento exacto de excusas anunciadas. Elegiste llegar tarde. Elegiste desilusionarme. Elegiste golpearme. Y haciéndolo, le diste un final a esta historieta mal escrita del efímero amor de una mujer estúpida por un tipo que nunca me vio como yo realmente era.
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