sábado, 26 de noviembre de 2005

Alas rotas, vientre vacío

Ya no habrá un bebé. Hace unos días lo perdí. No vale la pena explicar toda la terminología Médica. NO podría llenar con esas palabras lo que siento. Me hundí en el trabajo, para no tener que pensar demasiado. Pero es inevitable. Pienso en que se parecería a él. Que quizá tendría mucho pelo como yo, y ojitos brillantes como él.
Pienso....
Yo nací para ser madre... desde que lo recuerdo siempre sentí que no estaría completa sin un hijo para amar. Cuando nacío Eleonora completó ese lugar de mi alma que desde siempre estuvo reservado para ella. Nunca consideré abortar como algunas mentes ciegas me sugirieron. Nunca me arrepentí, aunque estuviese sola. Hoy la vida me da la razón. Aunque vaya a saber porqué mi pequeño bebé no se quedó en mi vientre. Me duele. Nos duele. A él también le duele, aunque no me lo diga. Si hay algo que ha querido es tener un hijo conmigo. NO sé. Cuando ya no tenga miedo, cuando mis alas esten sanas. Quizá lo intente de nuevo. Y ya no sienta este vacío en el vientre.
Y a todos los que me hicieron llegar su mensaje de fuerzas y esperanzas, muchísimas gracias.
I see YOU soon

sábado, 19 de noviembre de 2005

MUNDO LOCO

Estaba loca cuando escribí lo que estaba en este mismo espacio. No suelo volver a editar lo que escribí. Lo escribí y punto. Pero la verdad es que no me sentía tranquila. Mentí. Y eso era una carga para mí. No con respecto a lo de mi hijo. Eso no. El estuvo por un tiempo muy cortito dentro de mi vientre, y por esas cuestiones de hormonas y demás, volo de mi panza. Y se llevo mis alas con él. He estado con muchísmo trabajo. Sin tiempo para nada. Pero ni así puedo acallar el llanto que me quiere salir de adentro. A veces me dan ganas de llorar en los momentos menos indicados. A veces me da bronca porque lo siento injusto. A veces no siento nada.
Con respecto a lo otro. Ella es la mujer de ese infame que dice llamarse hombre. No quize mentirle. Perro tenia los ojos rojos. Estaba mal y no quize ahondarle mas la pena. No sé si hice bien. Hice lo que pude. Esto es como retractarme. Pero a medias.
Que hago????

viernes, 18 de noviembre de 2005

PALABRAS VIEJAS

ME LLORA EL NEGRO DE LA NOCHE,
QUE ESTÁ ENCERRADA EN MI MIRADA,
EMPAPA LA ROPA QUE VISTE A MI CANSADO CUERPO,
ME DEJA LLENA DE SAL...
TODA MI ALMA...
CADA HILACHA...
TODA YO...
EN ESTE CUERPO DIVIDIDO EN MADRE E HIJO,
SE QUEDARON LAS GANAS DE SER LA QUE
EMPAPE TU PIEL DE CARICIAS FEROCES Y SALADAS,
LLENAS DE PASIÓN
DE LAGRIMAS DE DESPEDIDA,
DE LO INEVITABLE DE LA VIDA.
PERO TE HE DEJADO IR, ASÍ,
CALLADA.
SOLO CON ALGUNAS PLABRAS QUE, DIPLOMÁTICAS,
NO TE CONTARON LO QUE COSTO ARRANCARLAS DE MIS MANOS,
Y UN POCO MÁS ALLÁ: DE MIS ENTRAÑAS.
TE DESPEDÍ EN UNA HOJA ARRANCADA
DE LA TARDE QUE ME VISITABA A TRAVÉS DE LA VENTANA
NO RECUERDO CUANDO TE CONOCÍ,
PERO SÍ SE QUE NO TE OLVIDARÉ
NO SÉ DONDE TE ENCONTRÉ
PERO SIEMPRE SABRE EN QUÉ MOMENTO TE PERDÍ.

jueves, 10 de noviembre de 2005

Amor y Desamor

AMOR Y DESAMOR, enamorar y desenamorar. Una vez leí que enamorarse era vaciarce en el otro, y que cuando el otro rechazaba ese amor nos dolía y no encontrabamos consuelo, por el simple hecho de haber perdido todo eso que depositamos en el objeto de nuestro amor. Estuve leyendo a Noelía, y me ví en sus palabras, me ví en su anhelo, en eso de sentirse tierra sedienta, contemplando un cielo plomizo de nubes, cargadas de agua. Yo me sentí así. No hace tanto. Más de una vez, de hecho lo he "sacado para afuera" en alguno de mis post. Sentí que me moría de pena, de ganas de sacudirlo y gritarle un millón de porqués. Lo deseé, lo odié, lo amé con la pasión que pongo en cada acto de mi vida, me aferré a él. Con mi cabeza diciendo todo el tiempo que me iba a estrellar contra un muro. Fue literalmente así. Quedé rota, vacía, viendo a mis pies como todo lo que pusé en él, estaba pisoteado y arruinado. Fueron meses de deambular dedicandole cada minuto de mis pensamientos. De llorar en otros hombros, lo que quería llorar en los suyos. De estar al borde de suplicarle que me dejara ser su amante. Y un día, reaccioné. Me desperté a la realidad, a la vida, al hecho de que no podía condicionar mi existencia a un hombre que nunca sintió nada por mí. De alguna manera había terminado de barrer los despojos de las habitaciones de mi alma. Me seguía doliendo. Como me duele aún hoy. Pero había madurado. Y me había hecho más fuerte. Me hice más mujer. Cuando nació Eleonora, era ya otra persona. Estaba creciendo. Y la vida me estaba preparando para el encuentro con ese amor que es real, con los pies en la tierra y los ojos en el cielo. Con el amor que no suplica, que no se rebaja.
Que esta hecho de cotidianeidad y fortaleza, de decisión de amar a pesar de.... Si no hubiera pasado por el desierto del amor jamás correspondido, hoy no sabría apreciar lo que tengo y lo que recibo de mi hombre. Si no hubiera conocido la sensación de tener los labios secos sin sus besos perdidos, hoy no podría valorar la bendición de los labios hinchados despues de 1000 besos encontrados.
Y ahora me voy, con un corazón llenos de cicatrices de batallas perdidas, pero con el brillo en la mirada de esta guerra ganada al desamor.
bye

miércoles, 9 de noviembre de 2005

PEKEÑA MUERTE

Son las 12 de la noche, hace unos minutos, terminé de morir un poco más, hice el amor, tuve un orgasmo, sentí que se me salía el alma del cuerpo, y que después volvía, como una pluma a posarse en mi. Morir un poco todos los días, para poder vivir mucho más, liberar endorfinas en todo mi ser, sentir que era una antorcha incandescente en medio de la oscuridad del dormitorio. Él duerme, se tiene que levantar temprano, yo también, pero sé que si espero hasta mañana no voy a poder decir las cosas como quiero decirlas. (lo despierta el ruido que hago con el teclado) me mira y me sonríe adormilado. Voy a escribir mientras dure el cd de Il Divo, me inspira la música tranquila. Esos momentos que pasamos en la cama, dejando que se serenen los latidos del corazón, viéndonos, dándonos las caricias tímidas que en lo irrefrenable de la pasión no nos dimos. Me hicieron pensar. En que no pensé en lo gorda que estoy, en la cicatriz de la cesárea, en las estrías que me quedaron, ni en que no puedo dejar para el martes la depilación. En ese momento en que siento que soy la mujer más hermosa del mundo, con el amante que esperó toda la vida, en ese momento, muero. Para renacer un instante después, con la certeza de haberle atrasado un poco más el reloj a la muerte. Y siento pena, por las mujeres que morirán con el alma tan joven, con la piel avasallada pero virgen. Hoy reacciono al hecho de haber sido bendecida al tener un hombre bueno al lado mío. Un hombre que no se interesa por saber donde queda el clítoris de todas las mujeres, sino únicamente el mío. Eso es fidelidad, aunque no haya papeles, y no sepamos si alguna vez los habrá. Pienso en tantas personas que deambulan solas, y si tuviera un balcón saldría a gritarle a la vida que le agradezco lo que hoy entiendo. Quizá sea el principio de una amistad conmigo misma, de un cese al fuego, de reconocerme en la imagen que me devuelve el espejo. Y todo gracias a un orgasmo. A una pequeña muerte. Ahora entiendo un poco a Jhonn Lennon, con eso de hacer el amor y no la guerra. Pero tiene que ser HACER EL AMOR, no sexo, no coger con j, que el corrector ortográfico no me deja escribir. Porque cuando se hace el amor, cuando se deja el corazón y no la habilidad para ponerla, en la cama, es cuando te cambia la cabeza. Cuando algo hace click, y no podes vivir sin la pasión aunque la pasión te destroce. Eso es amor, no es entregarse en cuotas, es dar todo cash, de una. Y es imposible amar al otro, a los otros cuando no amamos lo que somos. Cuando eso pasa se da un amor defectuoso, un amor lastimado y dañado, no por el rechazo sino por nosotros mismos. Y ahora que son las 12.21 me doy cuenta de que a mi hombre lo he amado durante un año y un día con los despojos de mi guerra interna. Y ya me cansé de que eso sea así. Así que ALTO AL FUEGO!!!. Con toda la barbarie que veo cada día, no hay necesidad de masacrarme a mi misma. Y menos por lo que dice ese porcentaje del mundo, que vive con espejitos de colores en lugar de cerebro. Y cuando sienta que el cese al fuego esta por caducar, voy a buscar a mi hombre y le voy a pedir que hagamos el amor. Y cuando nuestra piel sea una sola, voy a olvidar las discordias de mi alma, para darme por entero a él. Total y sinceramente. Lo voy a amar.

martes, 25 de octubre de 2005

CARTA A MIS HOMBRES PASADOS


MIS QUERIDOS HOMBRES, PORQUÉ SERÁ QUE NO SE PUEDE VIVIR SIN USTEDES???
Yo lo intenté pero no pude, mil veces a mil hombres les dejé el alma a sus pies, y consecuentemente lo que recibí fue una patada, que me dolió hasta el alma. Pero aprendí. A no ser adicta al amor, a disfrutarlo solo si lo recibía, no si lo imaginaba. Me llevo tiempo y sentir muchas pieles en mi piel, el darme cuenta de que dando sexo no lograría amor, de que dejando el alma en una cama no lograría jamás ser amada. Para esos hombres fui unas horas “ de trampa” y nada más, pero queridos hombres era tal mi sed de amor, que con sus migas me conformaba. De ustedes aprendí cosas útiles, aprendí a camuflar mis emociones, a mentir placeres que realmente no supieron darme. Por qué será que creen saber todo de una mujer? Si ignoran la ubicación fundamental del clítoris ? Es verdad, no saben donde queda, y muchísimo menos, para lo que sirve !. Y aunque no lo crean, de alguna manera eso me consuela, porque se que van por la vida haciéndose los machos sin serlo verdaderamente. Y en algún momento se van a encontrar a una mina bien plantada que no tema herir tanto orgullo y que les cante las cuarenta. Aunque seguramente la van a acusar de frígida, sin que lo sea.
Nada más que para zafar.
Por qué les digo todo esto? Porque necesito limpiar mi ser de toda la basura que dejé entrar. Porque quiero exorcizar los recuerdos de ese tiempo de desesperación, de soledad, de miedos que no sabia como resolver. En ustedes busqué amantes y amigos, y lamentablemente no supieron ser una cosa ni la otra. Buscaba estar con otro ser humano algunas horas, y muchas veces tener sexo era el precio por la compañía, lo único que quería de ustedes era alguien con quien hablar, para espantar el halo invisible de una casa vacía, de una mesa en algún bar, un libro, un bebé en mi vientre y yo.
No me siento orgullosa de esa época, me parece un flash de inconciencia, de sed de un abrazo que me sostuviera en esa faena de haber elegido ser madre soltera. Necesitaba alguien donde apoyarme. Necesite un hombre a mi lado, pero entre todos ustedes, no encontré a ninguno que tuviera la suficiente bondad de darme una mano, nada más que por ser solidario. No necesitaba plata, compromisos, ni nada de eso, solo alguien que me acompañara, de vez en cuando a tomar una leche con café. Pasaron los meses, y cuando tuve a mi hija, estaba sola. De la misma manera, que cuando supe que ella estaba creciendo dentro de mí. No hubo nadie a quien avisarle que había nacido.
En ese momento renuncié a ustedes, a depender de que alguno de ustedes viera la mujer que era. Hoy mi hija tiene un año y 5 meses, en todo ese tiempo, he ido creciendo, madurando, descubriendo los secretos de la vida, y llegué a este momento, en el que a través de las palabras me libero de ustedes, de sus ignorancias, de sus caricias vacías, de sus vidas de trampas y teñidas de hipocresías hacia ustedes mismos.
Aprendí mucho de ustedes queridos hombres, aprendí a ser una mujer fuerte, y aprendí a valorar el amor. Porque este último llegó a mi vida.
De la mano de Cristian y de Eleonora.
Y por ellos, abandono en esta carta los rcuerdos vagabundos de cada uno de ustedes.
Ojalá y aprendan algún día a ser mejores de lo que fueron conmigo.
Mis mejores olvidos
Claudia

viernes, 21 de octubre de 2005

CONFESIONES



Hace casi un mes que ni asomo por el blog, como siempre, estoy hasta las manos de trabajo, de cosas urgentes, pero no tan importantes.
Anoché me quedé hasta tarde despierta, no podía dormir pensaba en un sueño recurrente que he tenido en este tiempo. En mi sueño estaba siempre la misma persona, un hombre de brazos fuertes que conocí hace mucho. Y del que me enamoré para no morirme de tristeza, pero como buen hombre que es, me dejó colgada del andamio de sus olvidos. Yo me ilusioné muchísimo con él, fué porque estaba sola, con Eleonora en mi vientre, batallando con la soledad que sentía, y me lo encontré a él, que me escuchaba, que me daba bola, que me hacía reír. El hombre perfecto, con los ojos verdes más increíbles que he visto. Me aferré a él, para no hundirme en el dolor que me laceraba. Lo amé, me entregué a él, con la esperanza de que se quedara por siempre dentro de mí. Obviamente no funcionó. Se lo robé a ella por unas 3 horas, lo que duró el turno del motel. Me aguanté para no llorar, porque mientras estaba dentro de mí, entendí que lo que él podía darme, sus brazos fuertes, y su espalda ancha, no me llenaba. Fingí múltiples orgasmos, para no tener que explicarle que no me conformaba con la vaciedad que me daba. Para esconderme de mi misma, para acallar a mi alma, que incrédula me vio hacer el amor, desde una esquina de esa habitación. fui tonta, es innegable, despúes de eso lo ví solo cinco veces, incluyendo la noche de su casamiento con Ella, cuando llego al salón recién salido de la catedral.
Esa noche lloré, por mí, por mi bebé, por haber sido tan ilusa. Por estar enamorada del espejismo de sus ojos verdes. Como correspondió, no lo molesté más. Lo llamé algunas veces solo para escuhar el timbre de su voz. Le mandé regalos de cumpleaños. Y nada más. El nunca me dió nada que tuviera esencia, ni siquiera su propio cuerpo. Ya no hablamos. Hoy solo hablaría para decirle a Ella, que él es capaz de engañarla con cualquiera. Me da lástima. No creo que pudiera soportar su mundo destruido. Escribo todo esto porque soñé con él, porque ahora me doy cuenta de que aprovechó para sí mismo mi vulnerabilidad, de que las pocas cosas que dijo no tenían verdades. No le tengo rencor. Con el tiempo aprendí que la vida siempre se ocupa de pasar las facturas correspondientes.
Por suerte a mi me llegó la hora de ser amada, por un hombre de verdad, que no tiene ojos verdes, ni brazos fuertes, pero que tiene un corazón con fuego para cauterizar dolores como el que él me hizo sentir.
Eso es todo por hoy.
Claudia